jueves, 28 de marzo de 2013

Capítulo 4

Vi la sangre caer a borbotones por mi muñeca. Nunca le tuve asco, ni miedo a la sangre, al contrario, si mi vida no hubiese dado este giro me hubiese gustado dedicarme a algo relacionado con la medicina. Todo empezaba a darme vueltas, sabía que mis abuelos y Cala no estaban en casa, y también sabía que de haber querido, Hugo, si ese era el nombre del repugnante cabrón que me había hecho todo esto, me hubiese dejado ahí tirada desangrándome. Él ya había hecho conmigo lo que había querido por lo que ya no me necesitaba. Todo se volvió blanco. 

*Tres días después*
Abrí los ojos y ya no estaba en el suelo, al contrario, estaba en una habitación blanca que olía a desinfectante industrial. Un montón de tubos salían de mis brazos y llegaban a distintas bolsas y aparatos. Me incorporé un poco y ahí estaba él dormido, parecía malo hasta dormido. Apareció una enfermera por la puerta que me saludó y me dijo que como me encontraba.
-Has estado tres días en coma
-¿Tres...? 
-Si
-¿Ha visto a mi hermana o a mi abuela por aquí?
No hizo falta decir más y de repente por la puerta apareció Cala dando saltos de alegría. Estuvimos hablando y mis abuelos también, Hugo no se movió. Cuando se fue todo el mundo abrió los ojos de golpe y se acercó a mi con paso rápido. Me agarró fuertemente por la garganta y me dijo al oído:
-Ahora ya no vas a ser solo mi puta, vas a trabajar y te va a gustar, porque sino...
Justo después de decir esas palabras, me dio un bofetón, y me apretó la muñeca haciendo que derramase algunas lágrimas. Dicho esto salió de la habitación dando un portazo y ahí me quedé yo, sola, desamparada, sin nadie a quien acudir, y sin otra opción que la obligación que me había impuesto aquel cabrón.

Días después salí del hospital, mi abuela, no sé si por consideración o si por amor hacia mi hermana se la llevó al pueblo, para pasar allí la navidad. Me ofreció acompañarles y yo dije que no, por que Hugo me lo había ordenado, sabía que si no le hacía caso, me atendría a las consecuencias. 
Yo, 16 años y esclava sexual. Me obligó a permanecer en una especie de zulo, allí no había nadie más, me dijo que hacía unos meses hubo, pero que eligieron el camino equivocado... Y por ello las tuvieron que matar, a la vez que también mataron a los familiares más cercanos.
De modo que al estar allí, no tenía noción del tiempo, ni del momento en el que me encontraba de mi vida. Algo cambió en la sala, se abrió una puerta y unos fuertes rayos de Sol entraron en el que sería mi hogar para los años venideros. Me vendó los ojos, me llevó a una camioneta y cerró la puerta. A los pocos minutos la abrió y oí las carcajadas de un hombre. Sabía lo que me esperaba. Cuando me quitó la venda, Hugo me dijo muy bajito 'hacemos entregas a domicilio si pagan bien por las mercancía, así que pórtate bien' dicho esto se fue. Unas grasosas manos me agarraron y supe a lo que me tenía que enfrentar. Cerré los ojos y también la boca. Empecé a llorar.

Así pasaron mis 'vacaciones de navidad', de mano en mano y a cada cual peor. Unos me pegaban por llorar, otros me tiraban contra los muebles y otros, otros... Otros simplemente me marcaban, cogían una navaja y me hacían un pequeño corte que simbolizaba que les pertenecía. No volvía a ir al colegio.
Echaba muchísimo de menos a mis amigas. Incluso a los profesores...
A la persona que más echaba de menos era a Cala, la única en este mundo que aún después de mi encontronazo a principio de curso con ese hombre, siempre supo sacarme una sonrisa. En mi interior sentía que nunca saldría de allí.

Había pasado lo que se podría decir 1 año, cuando Hugo recibió una llamada de la policía, nunca supe lo que dijeron, pero al parecer se trataba de algo que le alegró mucho. Me dijo claramente:
-Vas a contar con una nueva compañera de habitación, espero que te caiga bien, aunque creo que os conocéis. Tranquila, ella no será un juguete como tu, ella será una motivación para que me escuches y hagas lo que quiera.
-¿Qué estás diciendo?- Dije con una voz temblorosa por el frío.
-Ella no es nada más y nada menos que...

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Wejjee! Otro capitulillo:) Ya cambiará la novela. Si lo estáis leyendo, decidme por comentario quien creéis que es esa chica misteriosa. Os dejo mi twitter por si quereis decirme algo :)
@AlbaHudgens 
Ahh se me olvidaba, voy a hacer otra novela, pero esa va a tratar de 1D a si que directioners, si queréis saber mas sobre la otra novela, a comentario que yo os dejaré el link!! 
Un beso!!  

miércoles, 27 de marzo de 2013

Capítulo 3

Era él, estaba solo. Yo antes de girarme, ya había estado llorando. No lloraba por miedo, sino por el daño que les había hecho a mis amigas, a Marta, a María, Selene, y a Victoria... No podía parar de llorar, me dolían los ojos y los tenía rojos e hinchados. Fue extraño, cuando me giré no vi al chico de mirada perturbadora que me miraba deseoso la última vez, vi a un chico, un chico, que camuflaba muy bien su mirada habitual, por otra muchísimo peor. Su mirada era preocupada. 
No quería correr, ya no. Quería plantarle cara de una vez a ese miserable, que lo único que quería de mi no era bueno. Se acerco con las manos en alto a la defensiva, y me dijo que se había deshecho de aquel grupo de 'maleantes' que le acompañaban la pasada vez. No sé porqué, pero le creí. Me daba igual todo ya, no tenía a nadie que se preocupase por mi, ni nada por lo que preocuparme... Bueno estaba Cala, pero de ella se ocuparía mi abuela.
-¿Te pasa algo?- Aquellas palabras me sacaron de mis pensamientos lo que me fastidió mucho.
-¿Qué si me pasa algo?- Dije sarcástica- No, no me pasa nada, solo que hace unas semanas tenías pensado matarme y ahora de repente hablas conmigo de forma natural, no, no me pasa nada...
Dicho esto me di media vuelta y me fui, me daba igual que me siguiese, según mi mente no tenía nada por lo que luchar.
-Es de mala educación dar la espalda a alguien cuando te están hablando- Eso me sacó de mis casillas.
-Quién te crees que eres para venir a darme clases de educación, si mal no recuerdo fuiste tu el que me quería violar, tratándome como a una prostituta. Yo no soy nada de eso que te quede claro y ahora si al caballero no le importa me retiro a mi amarga morada, ¡oh valeroso cabrón jode vidas!

Eso le pillo muy de sorpresa, se quedó con cara de tonto, aunque era un tonto muy guapo... No! Pero como pensar eso de una persona que te amenazó... 
-¿Jode vidas?- Me giré con mucha parsimonia, este chico era tonto..
-Si, por tu culpa he perdido a mis amigas, las he hecho daño. He perdido su confianza, su amistad. Ahora estoy sola, no tengo a nadie...
-Oh.. Vaya...
-En serio un simple 'vaya'¿es lo único que tienes que decir?
-Bueno, si... ¡La verdad yo puedo ser tu alguien!
Emmm...¿Hola? era lo único que podía pensar, le faltaba un hervor... 
-¿Y esa estupidez?
-Mira...Yo te he jodido la vida, así que deja que sea yo el que te ayude a reconstruirla...
Le dije que si, bueno no era un si de verdad era algo asi como...Que vas a hacer tu por mi... Ahora me doy cuenta que fue lo peor que hice.

Pasaban las semanas, llegó Navidad y la única persona que se acordó de mi fue él, ya no pensaba en él de un modo malo, al contrario... !Creo que me estaba enamorando! Deseaba que no fuese cierto, pero así era. Recuerdo el primer beso bajo el muérdago,... Después de eso todo se volvió gris.

Se ganó mi confianza, mi conciencia, mi ser. Se ganó mi amor. Tras ese beso, todo pasó muy rápido, empecé a tener mucho frío, y sabía la razón. Me había empujado hasta uno de los muchos callejones que había en Madrid. Tenía más y más frío. Sentía como me arrancaba la ropa. Justo fue entonces cuando sentí un dolor horrible, quise morir.

Llegamos a mi casa, no quería vivir y él me hizo tragarme una 'pastilla del día después', según él no quería riesgos. En ese momento corrí al baño y arranqué la cuchilla de un sacapuntas que usaba para los 'eye liners' y la presioné contra mi muñeca.


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...¡ES UNA MIERDA! PERO HABÍA QUE SUBIR ALGO PARA MIS 4 LECTORAS FAVORITAS! :$

martes, 26 de marzo de 2013

Capítulo 2

Me acuerdo perfectamente del día antes de empezar 4º de la ESO, quedamos todas en un restaurante cercano a mi casa, para celebrar el último día de libertad antes de volver a la rutina de las clases. Desde muy pequeña me había gustado ese restaurante, debe ser que me traía muy buenos recuerdos... Cala también vino con nosotras. Nos sentamos todas a la mesa, la cual yo había reservado con antelación porque sabía que el restaurante se llenaría enseguida, y no me equivoqué. 

Victoria y María hablaban sin parar y con mucha tranquilidad, se conocían desde hace tanto que la memoria no da para tanto. Son muy parecidas, a la vez que muy diferentes, por eso seguramente eran mejores amigas cuando iban al colegio. Por otra parte Marta y yo también hablábamos, eramos confidentes la una de la otra, nos animábamos mutuamente en los malos momentos y estábamos muy unidas. Por otra parte Selene hacía reir a mi hermanita de 6 años por aquel entonces. Selene nos animaba a todas y nos hacía reir por lo que mi hermana estaba muy feliz a su lado, le habia mucha gracia cuando Selene hacía si típico 'blaaaaaaaa'.

Ya por fin después de mucho esperar llegó la comida, pero yo no me fije en la comida sino en el chico que en aquel momento pasaba  por enfrente de la ventana del restaurante, 2 policías le llevaban esposado, seguramente habría montado alguna movida ahí fuera, al menos eso pensé yo.

Cuando acabamos de cenar todas se fueron y Cala y yo nos quedamos solas. De camino a casa de mi abuela no hablamos, no era un silencio incómodo porque muchas veces así nos sentíamos bien, en nuestra mente todo era perfecto.

Unas semanas después de empezar el nuevo curso, iba caminando hacia la parte del colegio donde estaba mi hermana, pero me acordé que hoy tenía el cumpleaños de su mejor amiga por lo que tome directamente rumbo hacia mi casa. Decidí ir sola, no había tenido un buen día y no quería que mis amigas se preocupasen o se enfadasen. Irme solo, probablemente, ahora que lo pienso no fue buena idea. Cuando estaba a punto de llegar, volví a ver al chico del restaurante y no se porque me saludó, en aquel momento no tenía importancia. El chico empezó a seguirme y yo decidí entrar a la calle más transitada de todo el barrio, afortunadamente también era la calle donde vivía mi abuela, aunque ese lugar nunca lo consideré mi casa.
Pasaron los día y siempre ocurría lo mismo... Hasta que un día paré en seco me di media vuelta, y... No debería haberlo hecho...
No solo estaba él, también había más amigos suyos. 

-¿Qué queréis de mi?-les dije
-Te queremos a ti puta con pasta-Me respondió el chico que me estuvo siguiendo.

En ese momento mi corazón se paró y lo que pensé fue estate quieta y cuando se despisten corre, pero mis piernas no hicieron caso a mi cerebro, y en vez de correr me acerqué a uno de ellos, a mi perseguidor y le escupí en la cara. Nunca me había arriesgado, siempre había sido la niña buena y ahora mi adrenalina estaba por las nubes... Después de eso no quise correr pero lo hice. Cuando por fin llegué a 'mi casa' me encerré en la habitación en la que solía estar y lloré...
Pasaban los día y le pedía a alguna amiga que me acompañase a casa, nunca les dije porqué. Ellas siempre me intentaban sacar porqué estaba tan callada y lo único que hice para alejarme de el resto fue apartarlas de mi.

Nunca quise alejaras, pero era lo que yo necesitaba, me pasaba los recreos sola y en cuanto acababan las clases huía del colegio con mi hermana. Un día a la vuelta del colegio me los volví a encontrar, pero no eran los de antes, solo estaba él, y venía solo...

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INTRIGA!!! Jajajaj si habéis llegado hasta aqui es que debo de estar haciendo algo bien un besazo y pasadla!!!!!!!!!!!!!





lunes, 25 de marzo de 2013

Capítulo 1



Mi nombre es Lana, y nací el 4 de julio de 1995, por lo que ahora tengo 18 años. Nací en Madrid, que es donde actualmente vivo... Bueno si a esto se le llama vida. Me entenderéis más fácil cuando os cuente mi historia. 

Como ya he dicho, nací en Madrid, en el seno de una familia de clase media baja, no es que por aquella época tuviésemos una gran fortuna, con lo que teníamos nos llegaba para vivir sin necesidad de ayuda. Cuando yo cumplí los 3 años, empecé a ir al colegio, era público. Allí la enseñanza no era de lo mejor, pero que más daba... Allí crecí, me crié y aprendí cosas de la calle cosas que yo pensaba que me fuesen a servir en un futuro...Conocí a mucha gente que estaba en la misma situación que yo, y de ellos me hice muy amiga. Tuve amigos de muchos países, que llegaban a España buscando una mejor vida, algo así como la mía por aquel entonces.
Se podría decir que todo cambió cuando mis padres terminaron por fin de pagar la odiosa hipoteca. Empezaron a ahorrar, y me sacaron de aquel colegio, me mandaron a uno privado, no es que me ilusionase pero sabía que iba a tener una mejor educación.
Ahí fue cundo mi vida cambió, no me gustaba nada llevar uniforme, pero era lo que había. Fue más o menos entonces cuando empecé a conocer mejor a la prima de mi primo, Victoria, fue durante mucho tiempo una persona con la que contar hasta que todo cambió. Tiempo después, mis padres tuvieron otra hija, la llamaron Cala, yo la quería mucho, era mi hermanita.

En ese colegio conocí el primer día a Marta, la fue mi mejor amiga hasta más o menos cuarto de la ESO. Ella es morena, mide 1.63,5 metros y tiene los ojos marrones. Se hizo fuerte pero a la vez débil y siempre nos tuvimos la una a la otra.
También conocí a Selene, se podrá decir que era la graciosa del grupo, sabía como sacarnos una sonrisa. Es morena con el pelo ondulado y tiene los ojos castaño claro con toques de verde.

No todo era perfecto, tuve más amigas, pero nunca me ayudaron. Las cosas iban bien, hasta que un 15 de agosto de 2006, tuve un accidente de coche. Fue grave, y lo peor no fue que me destrozase es tobillo, que perdiese a mi gato o que mis abuelos, que también iban dentro sufriesen daños. Lo peor fue que mi padre y mi madre murieron. Nada fue igual. Llegué a clase el primer día y todas mía amigas me recibieron con un abrazo y muchos ánimos, ese fue el momento, en el que conocí a la que sería mi última verdadera amiga. Se llama María, es un año mayor que yo, es morena con el pelo liso y ojos marrones. Era la más alta y aunque ella no lo creyese, era delgada.

Desde aquel momento, el del accidente deje de divertirme y perdí las ganas de seguir, sufría mucho con los comentarios ajenos que gente si escrúpulos hacía, desde bromas a la espalda hasta risas en mi cara. La verdad no os he dicho aún como soy o mejor dicho, como era. Ya no soy la de antes, no me parezco. Antes, cuando estaba en 3º de la ESO, era morena, con el pelo rizado, tanto que se encrespaba, tengo los ojos castaños y no era más alta que Marta. Mi carácter, bueno, no era muy duro, ni tampoco era una persona responsable a la hora de tomar decisiones que no fuesen académicas... Siempre me quedará Cala.

Tiempo después, cuando llegué a 4º de la ESO, TODO CAMBIÓ...

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CAPÍTULO 1 
Largo? No creo... SI ESTÁIS LEYENDO ESTO ES QUE HABÉIS LLEGADO AL FINAL A SI QUE POR FAVOR PASADLA!!!

(PARECE QUE GRITO SI ESCRIBO EN MAYÚSCULAS)